En las salidas con tus amigos, intentas hacer un chiste, pero nadie se ríe. Llegas a casa, quieres contar algo que pasó y terminas aburriendo a todos. Tuviste una idea genial en tu trabajo, mas tu jefe no te prestó atención. Comenzaste un negocio, pero atraer personas se te hace extremadamente difícil.

No creas que el “don de gente” no es tu fuerte ¡Hay una buena noticia para ti! Emplear el storytelling ampliará considerablemente tus posibilidades de captar la atención de los demás.

Qué es el storytelling

Ahora te acercaremos a los conceptos básicos del storytelling y el marketing.

El storytelling, una actividad común

La palabra ‘storytelling’ en inglés significa literalmente “contar cuentos”. Esta ha sido una actividad humana muy común a través de la historia y lo sigue siendo. Los valores de muchas culturas ancestrales pasaron de una generación a otra en forma de relatos. Los padres cuentan cuentos a sus hijos. Los maestros emplean narraciones para trasmitir enseñanzas. Los activistas sociales usan historias de vida para ilustrar la necesidad de sus campañas.  

El storytelling en el marketing

Contar cuentos es una forma natural de relacionarse con las personas. Por esa razón es de utilidad para las empresas. El storytelling es una técnica del marketing de contenidos. Su uso cada vez más extendido ha demostrado su efectividad.

Ventajas del storytelling

storytelling

En el mundo de los negocios, el storytelling ha alcanzado una gran relevancia. Es que la técnica de contar cuentos ofrece ventajas inmensas si de conectar con el público se trata. A continuación, te comparto las cinco más importantes:

  1. Ofrecen una perspectiva única: Te permite resaltar con originalidad, enfocándote en tu mensaje, tu visión, tus ideas. 
  2. Establecen un punto de encuentro: Las historias permiten que tus clientes reales o potenciales identifiquen en tu marca elementos que les son comunes. Esto genera confianza y atrae.
  3. Propician la conexión emocional: Los relatos tienen la capacidad de simplificar conceptos abstractos y complejos. En lugar de explicar o teorizar, permiten que tu público los comprenda desde la experiencia. Posibilitan una relación de empatía.
  4. Activan la memoria emocional: Los cuentos enlazan la experiencia de consumo con determinadas emociones. Evocan estas sensaciones y recuerdos, haciéndolos más permanentes. 
  5. Contribuyen a fidelizar: Al conectar desde valores compartidos, el storytelling afianza la elección de tus clientes. No solo elegirán tu marca por el producto o servicio que ofrece, sino también por lo que esta representa.

Qué tipos de storytelling existen

Se puede clasificar los storytelling siguiendo distintos criterios:

Según la historia que cuentan

Ficción: Se trata de historias inventadas. Aunque el storytelling debe ser creíble, el relato puede construirse desde la imaginación. Los personajes, el contexto y la situación en este caso no parten de un hecho ocurrido en realidad.

Histórico: Narran la historia de la marca. Describen la continuidad de algún valor sostenido por la empresa en el tiempo. Muestran la importancia que esta le otorga al mismo.

Situaciones reales de consumo: Se basan en experiencias aportadas por consumidores reales. Resaltan la calidad de un servicio, producto, o la propia marca, desde una mirada externa. 

Según el propósito

Mover a la acción: Son llamados a tomar una acción determinada. Esta puede ser consumir un servicio o producto, realizar una tarea, adherirse a una causa.

Contar de qué va la marca: Presentan a la empresa, sus objetivos, su lugar en el mercado. Visibilizan el negocio como una posibilidad deseable o preferible por clientes potenciales.

Compartir valores: Identifican a la marca con valores compartidos por el público. A través de esos valores, dignifican la imagen de la empresa. 

Conectar con la comunidad: Evidencian la manera en que la marca beneficia a su entorno. Pueden también incluir ideas de colaboración.

Educar: Aportan contenido de utilidad para el público. Pueden enseñar cómo obtener mayores beneficios de un servicio o producto. También, la manera de alcanzar un objetivo más rápida o fácilmente.

Según el formato

Escrito: Utilizan textos y pueden incluir imágenes. Aparecen en forma de artículos, blogs o libros. Ideal para quienes comienzan a hacer storytelling.

Audio: Cuentan la historia por medio de la voz. Se presentan como podcasts. Útiles para una mayor conexión emocional, aunque demandan grandes habilidades.

Video: Combinan texto, voz e imagen en movimiento. Son uno de los formatos más eficaces para contar historias.

Multimedia digital: Incluyen múltiples recursos como texto, video, animaciones, interacciones. Incrementan ampliamente las posibilidades de presentación.

Tres claves para un storytelling exitoso

Como ya te he comentado, el storytelling es una técnica. Así que antes de lanzarte a contar el cuento, realiza un análisis teniendo en cuenta las siguientes claves:

Clave 1: El público

¿Para quién es tu historia? ¿Profesionales o no profesionales? ¿Estudiantes o trabajadores? ¿Niños, jóvenes o adultos? ¿Personas de poder adquisitivo alto, medio o bajo? ¿Personas individuales o grupos como familias, equipos de trabajo, equipos deportivos o seguidores de una causa? ¿De una misma cultura o de diversos orígenes? 

Las personas a quienes te dirijas determinarán aspectos esenciales en la forma de presentar tu historia. Es indispensable que adquieras información sobre su lenguaje, intereses, necesidades, hábitos y formas de interacción

Clave 2: El mensaje

¿Qué valores de tu marca deseas resaltar? ¿Cuál es la imagen de tu empresa que deseas trasmitir? ¿Qué esperas lograr de las personas con tu historia? 

Tener clara la idea que quieres enviar es fundamental para lograr que otros la comprendan.

Clave 3: La historia

Solo cuando conozcas a tu público y tengas claridad sobre tu mensaje, estarás listo para concebir tu historia. Comienza por determinar el tipo de storytelling que utilizarás. Para ello considerarás tu análisis de las claves 1 y 2, y además, tus habilidades y los recursos a tu disposición.

Mantén una estructura simple. Recuerda que el objetivo de esta técnica es conectar de manera emotiva. Aun cuando narres momentos tristes o difíciles, deberás realzar emociones positivas. 

Elige solo un personaje con el que el público se pueda identificar. El principal de tu historia será el personaje en lugar de la empresa. Este deberá ser vulnerable. Sus problemas y conflictos deberán ser realistas. Al final, siempre deberá ocurrir una transformación.

Ahora que conoces esta herramienta, hay otra buena noticia para ti: ¡Tú puedes dominarla! Con un poco de práctica lograrás que otros presten atención a lo que tienes para contarles.