Estamos en un buen mundo, que tiene sus cosas malas y contra esas debemos avocar nuestros esfuerzos, pero muchas veces los buenos están lidiando con otros problemas y no los ven. Es allí donde el marketing social tiene su entrada, para concientizar y unificar criterios en pos de un hecho en común.

Es difícil asimilar que se deban hacer campañas de marketing social para que las personas se unan a una causa, más muchas veces éstas explican las aristas que no todos conocíamos o podíamos suponer.

Por ello, les daremos fundamentos esenciales para realizar marketing social, mismo que se puede aplicar en escuelas, universidades, comunidades, gremios, municipios, regiones, provincias y países con el mismo impacto positivo, si se hace de manera ordenada.

marketing social¿Qué es en general el marketing social?

Es una contribución en forma de campaña directa para la difusión de problemas que sufre la sociedad y/o que pueden traer efectos colaterales a generaciones futuras.

Está basado en los mismos principios con los que se vende un producto o se ofrece un servicio comercial. La diferencia es que acá se debe convencer de manera puntual y no incisiva, los beneficios de hacer un bien mayor por la población que un bien por sí mismos.

Un ejemplo está en la pandemia por el coronavirus de 2020. El marketing social se ha abocado a la importancia del lavado de manos, uso de protección, distanciamiento social, que a la compra de un producto novedoso o ver una película.

Por ello, en el marketing social se requiere de una comunicación eficaz, disciplinada, con asidero y sin reproches, so pena de perder al público objetivo al sentirse aludido en sus gustos o status quo.

Tipos de marketing social

Se dividen y engloban en dos vertientes:

El primero por los objetivos, con lo que se busca promover una idea positiva, transformar una falsa creencia en una mejor realidad, cambiar actitudes pesarosas o transformar comportamientos apáticos que hacen que las personas no quieran colaborar, participar, donar, promover, etc.

La segunda vertiente es el contenido, mismo que se dirige a promover en la sociedad valores altruistas, humanistas, de responsabilidad social o de justificación a obligaciones morales y cívicas, como donar sangre u órganos, reducir y acabar la violencia intrafamiliar o evitar el consumo de alcohol al conducir.

El marketing social y la motivación

Las empresas no sólo deben buscar vender y afianzarse, sino tener conexión humana (social) con su entorno. Es parte de su responsabilidad.

El marketing social les brinda el compendio de ideas que luego se transformará en campañas y acciones delimitadas en sus planes. Verán así que captarán la fidelidad de los clientes y serán referencia en todo un conglomerado.

  • Destacar: Motivar lo especial y personalidad de cada quien.
  • Bienestar: Entre los problemas, sacar lo positivo para crear un equilibrio en el que las cosas buenas pesen más.
  • Emociones: Es necesario que nadie pierda la capacidad de emocionarse y/o sorprenderse.
  • Medio ambiente: La protección, promoción y acciones ejemplares en pro del medio ambiente no sólo ayuda al cumplimiento de la responsabilidad social, sino que brinda personalidad.
  • Libertad: No sólo como sensación sino como realidad, buscando el lado positivo sin fantasías ni resignación.
  • Seguridad: Tanto en solvencia como física, actitudinal y emocional.
  • Personalidad: Apoyar los sueños, proyectos, identidad. Dar datos o sistemas para la autosuperación, además de ser por sí, ejemplos.
  • Confianza: El marketing social llama a la confianza a pesar de tanta adversidad, sin mentiras ni mensajes pueriles. A saber que el futuro es el segundo que viene y en ese ya debemos actuar y triunfar.
  • Sentido de pertenencia: Pertenecer a un grupo, a una comunidad, saber cuidarla sintiéndola suya sin que lo sea. El marketing social debe y puede invitar a ello, así se activa el principio de “cuidarnos entre todos”.
  • Triunfo: Entender el triunfo como estar feliz con lo que se hace y con lo que se aporta, realizarse, poder tener solvencia, seguridad y sonrisas; amar la vida propia y ajena.

marketing socialManeras de hacer marketing social

Motivar en base a realidades

Atrapar al conglomerado con una historia con la cual las mayorías puedan identificarse y/o respetar para que se desencadene una montaña de retroalimentación positiva.

Ello debe estimular a ser todos como uno, evitando el separatismo entre los buenos y haciendo un llamado a los que hacen mal a la rectificación.

Testimonios veraces

La palabra de quienes han padecido, de quienes lo han visto, de quienes lo han estudiado, de quienes tienen propuestas factibles, es importantísimo.

En la construcción del marketing social se deben buscar los enlaces necesarios que conecten de manera fidedigna los hechos en pro de unificar criterios y atraer más adeptos a las buenas causas.

Datos irrefutables

Tanto las cifras estadísticas como proyecciones según la aplicación o no de cambios, son necesarias al hacer una campaña de marketing social.

Su investigación y aplicación es una forma de informar, alertar e invitar a la corrección o mejoramiento, según el caso, de los hechos que allí de manera numérica se exponen.

Fotos y videos

Las imágenes y videos con contexto aclaran dudas, instan a la investigación, corroboran a los datos y mueven los sentimientos del conglomerado.

La dosificación en el uso de las mismas, además de viñetas, infografías, memes, etc., equivalen a explicarle a personas de todas las edades, idiomas, culturas sin explayarse, compenetrándolas en la acción al sentirse identificados y alentando su hidalguía natural.

Acciones inusuales o disruptivas 

Lo que para algunos pueda parecer una banalidad, para muchos es un atractivo, una forma de participar sin flagelarse.

Esas acciones que inviten a realizar actos que prueben sus habilidades o ánimo a cambio de un aporte monetario, material o de apoyo moral, son valiosas porque hacen fluir lo mejor del conglomerado aún en su lado más trivial y cotidiano.

El marketing social no evita ni discrimina, busca la forma de que las mayorías se unan. El fin justifica los buenos medios.

Decir las cosas con claridad

Aunque uses un lenguaje muy universal, debes decir las cosas con claridad. Que nada disminuya la importancia de lo que buscas conseguir.

Si la campaña es para erradicar la violencia contra la mujer, decir que “piensa que es tu mamá”, lo que moverá un halo de reflexión que bien podría salvar una vida.

Obviamente, es un lema que debe ser explicado en sus consecuencias y el largo listado de motivos que existen para no agredir a nadie, especialmente a una mujer.

Una buena vocería

No sólo los famosos ya establecidos, las personas con solvencia y los influencers son la vocería correcta. Como ya dijimos, la gente inmersa en el problema es también la voz idónea.

Y el ciudadano común también debe tener espacios. El marketing social debe usar a los medios correctos para captar la participación y opinión del conglomerado.

De esta forma los planes crecerán mucho más basados en que se habla de una realidad que a todos atañe y que la mayoría entiende e internaliza.

marketing socialHacer marketing social con lo poco o muy convencional

Todo deriva y tienen distintas formas de presentarse. Yeso puede ser fácilmente comprendido en una campaña sincera que explique y denote lo positivo.

Si es una campaña para bajar el colesterol, puede mostrarse un muñeco del cuerpo humano que se llene de aceite y que éste desplace a la sangre y plaquetas.

Las personas entenderán el mensaje y buscarán regular el uso del mismo, ya que no se está invitando a acabarlo, sino a abusar del mismo. 

El marketing social es el compendio de las emociones

Sin jugar con las mismas ni manipularlas, sólo hacer que las mismas se combinen con los pensamientos racionales, el marketing social busca que las emociones sean la chispa que mueva al conglomerado.

Todo ello se debe hacer con delicadeza pero con constancia, para que se haga parte de la gente y no la hastíe o les cause indiferencia o repulsión.

Tocar a los sentimientos y emociones es un arte, que se puede lograr con un marketing social repleto de sinceridad, buena voluntad y sin exageraciones, pero con su toque cautivador.