Al momento de trabajar, nos podemos dar cuenta de que existen muchos tipos de cliente diferentes, por lo que hay que saber tratarlos adecuadamente; sin embargo, esto llega a ser todo un reto en el que tu paciencia, comprensión y conocimientos sobre los productos son tus poderes, y con el más pequeño error se pueden crear confusiones o discusiones entre el cliente y tú.

Para evitar cualquier tipo de disgustos por parte del cliente, es beneficioso aprender a tratarlos y atenderlos según las actitudes que presenten al momento de ver los productos y preguntar por ellos. La atención que les ofrezcas va a ser decisiva entre una buena compra o morir en el intento, y no querrás fallar.

Cliente Impaciente

Este cliente llega demostrando su prisa de cualquier manera; al momento de preguntar querrá respuestas concretas y sobre todo en el menor tiempo posible, sin charlas de por medio. Son bastante impulsivos, por lo que hay que ser los más directos posible al momento de responder sus dudas para no generar disgustos.

Las maneras de manifestar su prisa pueden ser mirar constantemente el reloj, mover los pies de manera rítmica dando golpes leves pero notables al suelo y resoplar frecuentemente.

Con él debes mantener la calma, no dejes que te intimide y mucho menos que te gane la impaciencia que te pueda llegar a causar. Entender que está apresurado y demostrarle que lo sabes dándole los detalles con precisión, hará que se tranquilice un poco y que su compra sea rápida.

Cliente Hablador

Son bastante amigables al momento de atenderlos, pero si pierdes el control, la situación puede irse de tus manos, ya que las preguntas sobre un producto pueden tornarse en una conversación para sentarse y tomar café.

Básicamente te tratan como si te conocieran de toda la vida, puede ser bueno al principio porque planteará sus dudas sobre los productos de su interés sin timidez o agresividad, aunque al pasar un poco el tiempo ya te verás sumergido en una charla que parecerá interminable.

La mejor forma de tratarlos es intentando volver al tema inicial de manera cortés y sutil. Mantener la calma será la clave. Está bien ser amables con ellos pero siempre manteniendo distancia y recordarles que estás trabajando.

Cliente Indeciso

Al llegar al local, puede que tenga dos productos por los cuales no se decide, pero al ir preguntando y recibiendo respuestas su lista se va a multiplicar por cinco, créeme. Es bueno darle tu punto de vista sobre el producto, junto con algunas alternativas pero sin saturarlo de información, ya que esto hará que le lleve más tiempo tomar una decisión que a otros compradores, hasta más que al cliente hablador.

La forma más efectiva de atenderlo es dando información concreta junto con los puntos importantes de cada producto, ¡No lo satures de información! Es muy importante que lo recuerdes. Demuéstrale seguridad y dale espacio y tiempo, esto hará que no se sienta presionado y pueda tomar una decisión con calma.

Tipos de cliente

Cliente Metódico

Van directo a lo que necesitan. Estos clientes se toman su tiempo debido a que analizan cada característica, pro y contra, su indecisión no es como la del cliente anterior ya que saben lo que quieren pero buscan mejores alternativas. Son muy ordenados y preguntarán lo que necesitan saber.

Paciencia, siempre ten mucha paciencia. Si te repiten la misma pregunta de hace un rato, responde con calma, no lo hacen para molestarte, sólo buscan seguridad para tomar la mejor decisión. Es importante que conozcas los detalles importantes de los productos con los que trabajas, ya que cuando te toquen este tipo de clientes eso será lo que va a decidir que compre lo que ofreces o falles y pierdas una venta.

Cliente Reservado o Tímido

¿Cómo se puede atender a alguien que es muy tímido para preguntar? Muy buena pregunta. Un cliente reservado se puede considerar que es uno de los más difíciles de tratar, esto es debido a que no expresan lo que quieren, no sabes lo que buscan y no es tan fácil intentar adivinarlo. Tampoco opinan sobre los productos y al momento de querer hacer preguntas no suelen ser muy claros.

Debemos inspirarles confianza y seguridad para que puedan expresar lo que desean, intentar adivinar lo que quieren no va a funcionar, por eso es mejor intentar que ellos mismos te digan, tal vez tarden pero cuando lo hagan es porque ya tienen la seguridad suficiente. Para que esté más cómodo, puedes ofrecer catálogos y darle tus propias sugerencias según tu experiencia.

Cliente Experto

Cuando este tipo de clientes lleguen al local sugiero buscar lápiz y papel lo más pronto posible. No hablan por hablar, sino que lo hacen debido a que saben del tema. Conocen los productos, su competencia, sus pros, contras, y hasta quién inventó la marca, bueno tal vez esta última no pero debes entender a lo que me refiero.  Créeme que no lo hacen por presumir, están compartiendo lo que saben contigo y te puede ayudar.

Para una buena atención debes ser educado y mostrar interés a sus comentarios, además debes tener conocimiento de los productos, las posibilidades de que aparezcan clientes expertos no son tan grandes como con los otros tipos de clientes, pero cuando se presente uno, sería incómodo que sepa más él que tú, por ello, infórmate.

Deja que él hable primero y escucha atentamente, con esa información sabrás lo que busca; cuando termine puedes mostrarle distintas variantes de lo que desea y dar tu opinión sobre los productos. Son clientes difíciles, muestra seguridad y firmeza, infórmate bien y lo lograrás.

¿Has atendido a alguno de estos clientes antes? Si es así, sabes que lo principal es la paciencia, el autocontrol y la seguridad. Con algunos tendrás que poner más firmeza, como con el hablador, y más paciencia para otros como los tímidos y metódicos, lo importante será la atención que le des a cada uno, pues si es buena puede que vuelvan de vez en cuando a comprar más cosas.

Creo que al menos una vez te va a tocar uno de cada uno, así que mucha suerte con todos ellos.